La refinería Balboa: ¿Prisas, demoras o incongruencias?

Tal vez, por lo reciente de la aceptación en Extremadura de la
política ambiental como una política ambiental “seria”, todavía no
estén incorporados sus principios al discurso político general. Ello
es lo que podemos deducir teniendo en cuenta las contradictorias
declaraciones de Guillermo Fernández Vara en las últimas semanas
acerca de las supuestas demoras en la evaluación del EsIA de Refinería
Balboa.
En declaraciones a los medios, Fernández Vara se lamentaba hace
unas semanas sobre la mano negra que, soslayadamente daba a entender,
estaba frenando el proyecto de refinería de petróleo Balboa. “Hay
quien piensa que no nos los podemos permitir”. “Algún día tendremos
que levantar la voz para decir por qué algunas cosas siguen siendo tan
difíciles”,”se siguen produciendo distintas maneras de tratar a la
gente en función del lugar en el que vive, en función de lo que se
espera o no se espera de cada uno”.”Nos someten a un proceso al que no
se ha sometido en este país nunca a nadie”. En el mismo sentido, la
Delegada del Gobierno apelaba al Ejecutivo nacional para “que no sea
excesivamente estricto” y “que la tramitación se resuelva lo antes
posible”.
Hace unas semanas los máximos representantes del gobierno extremeño
denunciaban el agravio comparativo que estaba sufriendo nuestra región
por parte de los organismos encargados competentes en la evaluación
del impacto ambiental de la refinería.
Pero hete aquí, que la reciente visita a Extremadura de la
vicepresidenta María Teresa de la Vega ha hecho que la visión a tal
respecto de nuestros gobernantes regionales cambie 180 grados. Donde
antes se veían retrasos injustificados ahora se ven garantías de
rigurosidad. “Cuantas más garantías se den ahora, más dificultad habrá
para […] , que nadie más pueda volver a recurrir a ningún otro tipo de
recurso”. “Aquí no sólo no se ha ocultado nada, sino que encima además
no se han tenido ganas de correr”. Ahora, según Vara “todo el tiempo
perdido entre comillas, es tiempo ganado en la exigencia de
garantías”.
Como ciudadanos nos preguntamos cual de las dos versiones
contradictorias es la más cercana a la realidad. Una, apunta en la
dirección de seguir explotando el secular victimismo extremeño,
cultivado durante los 27 años de gobierno socialista para justificar
todos los males de nuestra región. Así, se eluden responsabilidades y
se evita cualquier autocrítica. Otra versión es la característica
sumisión de los políticos de provincias ante la visita oficial de un
alto cargo de Madrid.
Del mismo modo recientemente, UGT, una de las organizaciones
sindicales que con más ahínco ha defendido el proyecto de refinería,
borra el proyecto de su discurso en la presentación de su 6º congreso
y habla de apostar por un “nuevo modelo económico industrial
extremeño”, que evite “la desmesura y la ambición desmedida de los
poderes económicos” y por “un modelo energético limpio, de energía
sostenible, para poder planificar el desarrollo industrial de la
región de una forma compatible con el desarrollo sostenible
medioambiental”, haciendo otro alarde de la incongruencia más
descarada.
A muchos ciudadanos nos resulta escandalosa la incoherencia que,
acerca del modelo de desarrollo de nuestra región, demuestran los
responsables de gestionarla. Ello no denota otra cosa que una total
falta de criterio, así como la incompetencia de nuestros gobernantes
para gestionar y conseguir el verdadero desarrollo de nuestra región.
Manuel García González
Portavoz de la Plataforma Ciudadana Refinería No






